Valdorba

 

El Valle de Orba, más conocido como Valdorba, situado en la Navarra Media, ocupa una extensión aproximada de 210 kms cuadrados, con una población de unos 1.800 habitantes, repartidos en 5 Ayuntamientos con municipio propio: Barásoain,Garínoain, Orísoain, Pueyo y Unzué y otros 2 Ayuntamientos conformados por distintos lugares: el Ayuntamiento de Leoz, que agrupa a Artariain, Amunarrizqueta, Iracheta, Iriberri, Leoz, Uzquita, Sansomain, Bézquiz, Benegorri, Amatriain, Sánsoain, Maquirriain y Olleta y el de Olóriz, que engloba a los de Echagüe, Oricin, Olóriz, Mendívil, Solchaga, Bariain y los caseríos de Eristain y Lepuzain.

 

Naturaleza

La Valdorba forma la cuenca alta del río Zidacos, que atraviesa este territorio de Norte a Sur. Está delimitado por las sierras de San Esteban (700 m) y Alaiz (1.100 m), al Norte, Izko (1.000 m) al NE, Uzquita (1.000 m) y Guerinda (1.000 - 650 m) al Este y Sur, Monte Busquil (650 m) y una línea de cerros de altitud ligeramente superior a los 600 m al Oeste. Al SO, delimitan la cuenca pequeños cerros las cercanías de Tafalla.

vista desde Olleta

La Valdorba tiene un gran interés paisajístico y natural: al estar situada en la confluencia de diversas influencias climáticas, su paisaje, claramente mediterráneo, está matizado por rasgos cantábricos y, en menor medida, pirenaicos.

Las particularidades físicas y climáticas tan variadas de la Valdorba, admiten la presencia de una vegetación natural muy rica y variada que va más allá de la propia de los medios mediterráneos. Un paseo por la Valdorba permite observar el paisaje vegetal que marca la transición entre las características naturales del mundo cantabro-pirenaico y el mediterráneo: desde los bosques de hoja caduca como el hayedo y los robledales marcescentes a los carrascales y coscojares de hoja perenne, de los cultivos mediterráneos de cereal, olivo, vid, almendro…a los pastos de montaña.

La variabilidad y la diversidad son la nota preponderante: montañas con hermosas y amplias panorámicas, bosques siempre verdes, marcescentes y de hoja caduca, que proporcionan colorido y varían con las estaciones. Cultivos de secano que complementan la variabilidad: ocres en otoño e invierno, verdes en primavera y amarillos en verano. Zonas casi llanas y abiertas se complementan con estrechos valles semiocultos…Mosaicos de matorrales, cultivos en terrazas, pequeños pueblos, bosquetes, vegetación de ribera… toda esta diversidad de hábitats es la responsable de que el lugar presente una de las mayores densidades de aves rapaces de Europa.

 

Historia del Valle

El Valle de Orba es una de las zonas de Navarra de paso entre el Pirineo y la Ribera. La Valdorba es una comarca integrada por pequeñas aldeas de demografía regresiva, algunas incluso despobladas, pero que mantiene un patrimonio monumental de iglesias rurales y palacios que recuerda la importancia que tuvo en el pasado como una de las rutas del camino de Santiago.

Sus tierras fueron escenario de insignes batallas como las acciones de los reyes de Pamplona contra los árabes; las rivalidades dinásticas entre los partidarios del Príncipe Carlos de Viana y los del rey Juan II en el siglo XV. Durante la guerra de la independencia sus encinares y carrascos sirvieron de refugio a las partidas de guerrilleros comandadas por Espoz y Mina y otros muchos episodios de nuestra historia tuvieron reflejo en esta zona. Aunque muchos de sus pueblos en la actualidad han sido abandonados, la huella de la historia está patente en ella.

Como en Gandiriain, una localidad arrasada por una epidemia que sesgó la vida de todos los vecinos y de la que sólo salieron con vida tres niños que fueron recogidos por los habitantes de varios pueblos cercanos. Por eso merece la pena dedicar un poco de tiempo repasar alguna piezas de esta zona, visitar sus iglesias y sus conventos como los de Garínoain o los santuarios de Cataláin y Echano.

En Unzué por ejemplo podemos visitar la iglesia de San Millán del siglo XII-XIV con la imagen de Nuestra Señora de Artederra. En Echagüe, un palacio del siglo XVI y la Ermita de Santa Bárbara. Son pequeñas cosas, pero que miradas en su conjunto ofrecen una visión importante de la historia del lugar.

 

 

Arte Romanico

En la Valdorba se encuentra la mayor concentración de Arte Románico navarro: iglesias, ermitas y obras de arquitectura civil con el encanto de la construcción medieval forman parte del paisaje del valle.

El Románico Valdorbés se caracteriza por la pureza de los conceptos formales, la sencillez y el pequeño tamaño de las construcciones.
Entre ellas encontramos la iglesia de San Pedro de Sansomain, la ermita de Katalain, la iglesia de Orísoain, ... y dos tesoros únicos en toda Europa: la iglesia de San Pedro de Echano y el Hórreo de Iratxeta
.

 

Horreo de Iratxeta

El Románico civil ha dejado en el Valle de Orba este edificio de influencia asturiana y verdaderamente singular.

Uranga e Iñiguez dicen que subsistió por fortuna, por su buena construcción y su interés se fundamenta en que tanto aquí como en todos los lugares de hórreos conservados no hay unos solo de fechas tan tempranas como el siglo IX o el X. Se trata de un horreo romçanico construcido en piedra de sillares.En esa época había fuerte influencia del arte asturiano debido a reyes asturianos casados con infantas navarras. Según esta teoría el edificio sería pues prerrománico.
La luz atraviesa los muros por tres estrechas saeteras.
Esta curiosa edificación se resguarda bajo un eficiente tejado de lajas.

horreo

 

Ermita de Etxano

Cuando se construyó Etxano, se celebraban fiestas paganas de origen ancestral. Muchas de estas fueron asimiladas por la colonización romana y a duras penas, toleradas por el Catolicismo, como los carnavales. Parte de esta fiesta se representa en la portada de la iglesia de San Pedro ad Víncula de Etxano, y alguna de sus series de canecillos.

Pero Etxano no es sólo la representación de una fiesta, también habla del conocimiento de la época sobre medicina y cábala, hace alusiones a diferentes dioses paganos, e incluso, si te atreves a profundizar en otros de sus posibles secretos, quizá encuentres todo un tratado de alquimia escondido entre sus piedras. Lo que no encontrarás es el palacio al que estaba anexa, del que no queda ni sus ruinas.

Todo esto hace de la iglesia de Etxano una obra especial y única en Europa, ya que por aquel entonces en las iconografías y pinturas de las iglesias se representaban temas religiosos, o vicios y virtudes, con sus correspondientes castigos y premios.

¿Quién pudo, a mediados del siglo XII, encargar la construcción de una iglesia que rompía con el orden establecido? Posiblemente, algún alto cargo eclesiástico, con grandes conocimientos de la cultura clásica y del mundo árabe, a quien algún acontecimiento adverso le hizo revelarse contra su propia doctrina.

El nombre del comitente, de la persona que mandó construir Etxano, es hoy por hoy un enigma sin resolver. Pero al igual que nos enseñaron a mirar esta iglesia con los ojos limpios de los prejuicios que el paso del tiempo nos dejó, esperamos que el esfuerzo y el tesón nos permita conocer el nombre del desconocido Sr. de Etxano, quién dejó en el corazón de Valdorba esta joya llena de misterio

 

Etxano

 

Ermita de Catalain

Katalain ha ejercido una importante influencia social y cultural dentro del Valle de Orba. Fue centro religioso y explotación agropecuaria, mucho antes de que se construyera la iglesia en la Alta Edad Media y su monasterio fue un elemento controlador del territorio por los poderes políticos y eclesiásticos.

La Iglesia de Katalain, de estilo románico pleno, se edifica durante el reinado de Sancho VI, el Sabio, como parte de su estructuración de la sociedad navarra. Nace así un referente en el valle, buscando la máxima regularidad y perfección de la obra.
La precisa orientación de la iglesia de Katalain en el eje este-oeste, con menos de un grado de desviación, permite que la luz del Sol entre por las tres ventanas de su ábside al amanecer, mientras que las tres ventanas opuestas recogen las luces rojas del atardecer. Encontrarás una mano pintada que ofrece el Sol a los fieles en la ventana central del ábside, ejemplo de lo que pretende el románico, fundir los cultos solares con el cristianismo.

El destino de los elementos que componen esta iglesia es cristianizar: los arcos de medio punto, la arquería ciega, los coros, los sillares, la cúpula y su acústica, el cimborrio y la espadaña. Aunque también hay elementos que nos hablan del carácter político-social de Katalain, como la pila bautismal y las cruces de consagración, que en este caso, limitan el lugar que ocupaba cada estamento en el interior de la iglesia.

La construcción de Katalain atrajo a un nutrido grupo de canteros, como puedes comprobar en el gran abanico de marcas grabadas en los sillares de sus muros. En esta iglesia encontrarás además de la técnica de escultura de paños mojados, más extendida en el románico, la de paños planchados (capiteles interiores).

El conjunto fue donado a la Colegiata de Roncesvalles por Sancho VII en 1203, quedando incluido dentro del sistema de arrendamiento de la Colegiata, las claverías. Las tierras de Katalain se trabajaban separadamente por monjes y caseros.

Hasta el siglo XV fue monasterio, hospital de peregrinos y hospedería del Camino de Santiago a su paso por Valdorba. Los monjes abandonaron el monasterio, pero Katalain siguió arrendado a los caseros para que trabajaran la tierra. Aun así, continuó como corazón religioso de este valle, lugar de reunión de los regidores de sus pueblos en batzarres, y forjando la identidad de los valdorbeses hasta el día de hoy.


catalain

 

Rutas y paseos por el valle

Olleta

Pagina creada por: Natalia Oses Zaratiegui